Bohechiodigitalrd.-En tiempos donde el ruido del mundo parece alejar al ser humano de lo esencial, decenas de fieles han encontrado en las fiestas patronales de San Antonio de Padua 2026, un espacio para el encuentro con Dios, la reflexión y el fortalecimiento de la fe.
Desde el pasado 4 de junio y hasta el próximo 13 de junio, la parroquia San Antonio de Padua vive jornadas de oración, eucaristías y actividades espirituales que congregan a la comunidad católica de Bohechío en torno a los valores del Evangelio.
Cada noche, hombres, mujeres, jóvenes y niños se reúnen para elevar sus plegarias y recordar que la verdadera riqueza del ser humano no está en lo material, sino en la paz que nace de una conciencia iluminada por la fe.
Las celebraciones son coordinadas por el padre Sandro Jiménez y han contado con una significativa participación de feligreses que ven en San Antonio de Padua un ejemplo de humildad, servicio y amor al prójimo.
La misa inaugural fue presidida por el obispo emérito José Dolores Grullón Estrella, quien invitó a los presentes a cultivar la esperanza en medio de las dificultades y a mantener viva la unidad familiar y comunitaria. Este miércoles, la eucaristía estuvo a cargo del reverendo Fresner Alcina, quien exhortó a los creyentes a confiar en la providencia divina y a caminar con fe en cada etapa de sus vidas.
El día central de las festividades, el sábado 13 de junio, se celebrarán dos solemnes eucaristías: la primera a las 9:00 de la mañana, presidida por el reverendo Gabriel Delgado, y la segunda a las 3:00 de la tarde, encabezada por el obispo de la Diócesis de San Juan, Tomás Alejo Concepción.
Al finalizar la celebración vespertina, los fieles recorrerán las principales calles de Bohechío en la tradicional procesión, una manifestación pública de fe que recuerda que Dios camina junto a su pueblo y que la esperanza sigue iluminando el camino de quienes creen.
Un santo que sigue hablando al corazón de los pueblos
San Antonio de Padua nació en Lisboa, Portugal, en el año 1195. Su vida estuvo marcada por la búsqueda constante de Dios, la predicación de la verdad y el servicio a los más necesitados.
Fue un hombre que entendió que la sabiduría no consiste en acumular conocimientos, sino en vivir conforme al amor y la voluntad divina.
Canonizado apenas un año después de su muerte, ocurrida el 13 de junio de 1231, San Antonio se convirtió en uno de los santos más queridos de la Iglesia Católica.
Su legado trasciende los siglos porque continúa recordando a la humanidad que la fe auténtica se expresa en la compasión, la solidaridad y la confianza en Dios.
En Bohechío, la devoción a San Antonio de Padua forma parte de la memoria colectiva del municipio. Más que una tradición religiosa, estas fiestas patronales representan una oportunidad para renovar el espíritu, fortalecer los lazos comunitarios y recordar que, en medio de las pruebas de la vida, la fe sigue siendo una luz que guía, consuela y da sentido a la existencia.




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