Por Sandy Báez
Bohechiodigitalrd.-En los últimos tiempos, muchas personas observan la política como si fuera una novela llena de discursos bonitos, promesas adornadas y personajes que solo aparecen en momentos de interés. Otros la convierten en poesía, utilizando palabras elegantes para intentar conectar con la gente sin realmente conocer sus necesidades. Sin embargo, la verdadera política está muy lejos de la fantasía.
La política es realidad, cercanía y presencia.
La política auténtica se construye caminando los barrios, escuchando a las comunidades, conociendo las dificultades de la gente y acompañando al pueblo en los momentos difíciles. No se trata únicamente de hablar bien frente a una cámara o escribir mensajes emotivos en redes sociales. Se trata de estar ahí cuando una comunidad necesita agua, cuando una familia requiere apoyo o cuando un joven busca una oportunidad.
La cercanía es uno de los valores más importantes en el ejercicio político. Un líder que se aleja de la gente termina desconectándose de la realidad. Por eso, quienes entienden la política como servicio saben que el contacto directo con las personas es fundamental para tomar decisiones más humanas y responsables. La presencia constante genera confianza, credibilidad y respeto.
La política tampoco puede reducirse a campañas electorales. El verdadero compromiso se demuestra todos los días, incluso cuando no hay elecciones cerca. Estar presente en las comunidades, escuchar críticas, atender reclamos y trabajar por soluciones reales es lo que diferencia a un dirigente comprometido de uno que solo busca protagonismo.
Hoy más que nunca, la sociedad necesita líderes con sensibilidad social, capaces de entender que la política no es un espectáculo, sino una herramienta para transformar vidas. Porque al final, la gente no recuerda solamente las palabras; recuerda quién estuvo presente cuando más lo necesitaba.
El autor es regidor y periodista de Padre Las Casas, R.D.
