Bohechiodigitalrd.-El creciente endeudamiento por tarjetas de crédito en República Dominicana comienza a reflejar la presión económica que enfrentan miles de familias para cubrir gastos básicos, mientras especialistas advierten sobre los riesgos financieros y sociales derivados del uso excesivo del crédito de consumo.
Datos de la Superintendencia de Bancos revelan que las deudas acumuladas por tarjetas de crédito alcanzaron los RD$128,936 millones al cierre de 2025, registrando un incremento interanual de 9.5 %, equivalente a más de RD$11 mil millones adicionales en apenas un año.
El aumento sostenido de estas obligaciones financieras evidencia que una parte importante de la población está recurriendo al crédito no solo para compras ocasionales, sino para enfrentar necesidades esenciales como alimentación, transporte, medicamentos, educación y pago de servicios.
Economistas y analistas financieros sostienen que el fenómeno está vinculado al aumento del costo de vida, la pérdida del poder adquisitivo, los bajos salarios y la creciente presión inflacionaria que afecta principalmente a sectores de clase media y hogares vulnerables.
Aunque las tarjetas de crédito continúan siendo una herramienta útil para financiamiento y organización financiera, expertos advierten que el uso prolongado para cubrir gastos cotidianos puede convertirse en una “bola de nieve” difícil de controlar debido a los altos intereses y cargos acumulados.
Otro elemento que preocupa es el crecimiento de nuevos tarjetahabientes.
Según cifras oficiales, más de 2 millones de personas utilizaban tarjetas de crédito en el sistema financiero dominicano hasta junio de 2025, registrándose además más de 111 mil nuevos deudores en apenas un año.
El informe señala que los bancos múltiples concentran la mayor parte de las deudas, encabezados por Banco Popular Dominicano, Banreservas y Banco BHD.
Especialistas consideran que muchas personas están utilizando el crédito como mecanismo de supervivencia ante la insuficiencia de ingresos y la dificultad de acceder a financiamientos más flexibles, situación que podría aumentar el riesgo de sobreendeudamiento y deterioro del historial crediticio de miles de ciudadanos.
Aunque el nivel general de morosidad bancaria se mantiene relativamente estable, el incremento de las deudas continúa generando preocupación por el impacto que podría tener sobre la estabilidad financiera de numerosos hogares dominicanos.
Por Fernando Suero
