LO ULTIMO

6/recent/ticker-posts

Cuando la cámara sustituye la ayuda: una escena que duele


Bohechiodigitalrd.-Hay escenas que dicen más que cualquier discurso. La del pasado viernes en Santiago es una de ellas: un hombre herido, desangrándose en la acera, implorando entre quejidos: “¡Ay, no me dejen morir!”, mientras a su alrededor no había manos extendidas, sino cámaras encendidas. 

Deivy Abreu Quezada, de 40 años, no solo enfrentaba una herida de gravedad. También quedó atrapado en medio de una multitud de curiosos que, en lugar de asistirlo, optaron por grabarlo y hasta “entrevistarlo”, como si la urgencia fuera obtener contenido y no salvar una vida. 

Según versiones, alguien sugirió llamar al sistema de emergencias 9-1-1, pero la acción llegó tarde. Demasiado tarde. 

Lo ocurrido no es un hecho aislado, sino el reflejo de una preocupante inversión de valores. Hoy, en muchos casos, el primer impulso no es socorrer, sino registrar. 

Se graba primero; se ayuda después, si es que aún hay tiempo. La validación en redes sociales parece, para algunos, pesar más que la vida misma. 

No se trata de condenar la tecnología. 
Los teléfonos móviles han sido herramientas clave para denunciar abusos, visibilizar injusticias y exigir respuestas a las autoridades. 

Pero lo sucedido en Santiago no fue un acto de denuncia; fue un espectáculo. Y ahí, precisamente, es donde se traza una línea peligrosa: cuando el dolor ajeno deja de conmovernos y se convierte en contenido. Más que indignación momentánea, este caso debería provocar una reflexión colectiva. 

¿En qué momento dejamos de ser ciudadanos para convertirnos en espectadores? ¿Cuándo el lente sustituyó la empatía? 

Porque al final, lo que está en juego no es solo el uso de un teléfono, sino el tipo de sociedad que estamos construyendo.