Feminicidios en toda su gravedad

Aun cuando el número de asesinatos de mujeres a manos de hombres despechados reflejase menor proporción que antes, no existe motivo para restar infausta significación al registro de hechos que hondamente golpean por doquier en el país, llevando horror a familias y colectividades e imprimiendo mayor dimensión a la orfandad en 48 mil kilómetros cuadrados. 

Crímenes que por sus características dejan poco espacio a esfuerzos preventivos. Se trata de actos que tienen raíz en la visión deshumanizada y posesiva de muchos hombres tras lo cual la preocupación por la suerte de la mujer debe crecer con esfuerzos para promover el respeto a lo invaluable de la existencia humana.

La reacción machista que conduce a la destrucción de vidas cercanas a los autores, lo mismo es antecedida por acosos, amenazas y vías de hecho que emerge desde apariencias de normalidad en las relaciones interpersonales. Matar, en episodios de más horror que antes, sucede en desgarradores contextos de desprecio a la existencia de otros seres conectados al destino de víctimas y victimarios, en presencia de hijos o contra la vida de otros miembros de los conglomerados a que pertenecen. 

En particular la desprotección a menores de edad que conlleva esta orgía de sangre signa para siempre con gran dolor a descendientes y expone a la sociedad a repercusiones inciertas por un efecto multiplicador de la violencia. Editorial hoy.com

Share

Twitter Delicious Facebook Digg Stumbleupon Favorites More