TITULARES

..."Ayúdanos a encontrar a sus familiares"...Rafael Solano demanda por 100 millones de pesos Álvaro Arvelo y a propietario Z-101... Difunden video hombre besa en la boca estudiante en una escuela-RD...Asaltan otra periodista a punta de pistola....Obispo pide a sanjuaneros levantarse contra drogas...EEUU advierte a Maduro “se le ha acabado el tiempo”; crece la tensión...VIDEO-“Vinieron para encima de mí y me encañonaron”: periodista dice el susto que pasaron él y su esposa...Dra. pediatra se gana RD$29 millones de la Loto...Mira los detalles sobre incendio en la empresa Brugal-VIDEO...El Papa Francisco y Danilo Medina se dan un apretón de manos...La respuesta del SNS ante amenazas de paralizar hospitales y clínicas del país...Gobernador Elías Piña insta jóvenes capacitarse en cursos técnico de INFOTEP...Por qué celebramos el día de San Valentín?...CDP y SNTP harán guardia de honor fenecidoperiodista Francisco González...En la capital asaltan periodista de San Juan le quitaron 5 mil pesos y otra pertenencias...Ministerio de Salud: Aumenta niveles de satisfacción en servicios que ofrece...Ningún bachatero fue al sepelio de Yoskar Sarante...SODOMEDI con camapaña a la ética de la información pública...

Para arreglar todo esto hay que leer a Maquiavelo

“Me gustaría enseñarles el camino al infierno para que se mantengan apartados de él”. El famoso filósofo italiano  Nicolás Maquiavelo escribió estas palabras a un amigo en 1526, poco antes de su muerte. 

El infierno al que se refería era muy terrenal, el que surge de malas decisiones políticas e instituciones corruptas. 

Las personas a las que quería rescatar eran, para empezar, sus propios compatriotas: los ciudadanos de Florencia y de otros lugares de Italia que estaban a punto de perder sus últimos restos de soberanía y libertades civiles. 

Así como él había aprendido mucho de la historia antigua, Maquiavelo deseaba que sus enseñanzas fueran útiles a futuros lectores vivieran donde vivieran para que evitaran caer ciegamente en sus respectivas pesadillas políticas. 

Sobre todo, quería enseñar a la gente cómo enfermaban las democracias y cómo podían curarse. 

Hoy día, pocos consideran al viejo Nicolás como un sanador de enfermedades democráticas. 

Incluso podría parecer perverso pedir consejo médico al autor de "El príncipe", un libro que muchos consideran un auténtico manual para tiranos. 



Sin embargo, las reflexiones de Maquiavelo no consisten solo en luchas salvajes por alcanzar el poder o en dominar los medios sin escrúpulos para lograr un fin que lo justifique. 

Los primeros lectores de "El príncipe" filósofos como Spinoza y Rousseau sabían, sin lugar a dudas, que el libro era una astuta denuncia de los métodos que emplean los tiranos en su ascenso al poder. 

En 1585, el jurista italiano exiliado Alberico Gentili dijo que Maquiavelo era “un firme defensor y entusiasta de la democracia”, que pretendía “no instruir al tirano”, sino poner al descubierto “todos sus secretos” ante los ciudadanos. “Mientras parecía educar al príncipe”, decía Gentili, “en realidad, estaba educando al pueblo”. 

La otra gran amenaza es la que generan las desigualdades extremas. Maquiavelo no era un estricto partidario de la igualdad, pero sí pensaba que, para evitar la corrupción, las democracias necesitan tener una vaga “igualdad” de oportunidades, riqueza y posición social entre los ciudadanos. 

Un exceso de desigualdades destruye la confianza de la gente porque facilita que los ricos dominen a los demás y hace pensar a los pobres que el sistema está manipulado en su contra. Y o, alteran el equilibrio general de las libertades que preserva la estabilidad de las sociedades libres. 

Leer más aquí,

Share

Twitter Delicious Facebook Digg Stumbleupon Favorites More