Las calamidades de la casa estudiantil Arroyo Cano

 Por Yanibel Luna Duran
Antes de salir de secundaria nos creamos una gran historia de como sería nuestra vida universitaria. 

Dentro de nuestros planes a veces está ir a la casa a estudiar, ya que es la única oportunidad que a nuestra comunidad del gobierno pudo llegar, una morada para que los estudiantes se puedan refugiar. 

Pero como somos estudiantes por muchos sacrificios tenemos que pasar y por las calamidades de una casa pobre tenemos que atravesar. 

Es que cuando se nos va el GLP-gas de cocina, no tenemos donde hacer los alimentos y hambre tenemos que pasar porque el pasaje de la universidad no podemos gastar.  

Otra situación está cuando el agua en el edificio no puedo subir y a la casa de los vecinos tenemos que ir a pedir, púes a penas nosotras la cisterna podemos abrir. 

Aúnque la verdad, no la podemos negar que la Asociación de Estudiantes los gastos de la residencia sabes dar, pero esto no es suficiente para que trabajo a carne propia nosotras podamos experimentar. 

Y no sólo es los que vivímos en el hogar, a veces con los compromisos de la UASD, hasta de nuestra vida social nos tenemos que olvidar. 

Aúnque amamos estudiar eso no implica que a nuestros pensamientos la idea de renunciar pueda llegar. 

Pero como tenemos claro nuestros objetivos de manera consistente nos permite estar; aúnque miles de dificultades tengamos que soportar. 

Como me gustaría que esta poesía las autoridades de mi pueblo pudieran recitar para qué así busquen la forma de qué allá más oportunidades puedan llegar, siendo esto uno de los modos de ustedes por colaborar y en conjunto todos poder avanzar.  
La autora es estudiante de Relaciones Públicas de la UASD, nativa de Arroyo Cano, provincia de San Juan. 22/06/2017.

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