Mira video de niños del canto a las madres Doña Trina de Moya

Uno de los personajes más destacados de Tamboril es doña Trina de Moya, esposa de Horacio Vásquez, quien fue presidente de la República.





Recientemente mi progenitora, Elsa Brito, publicó el libro “Tamboril, mi pueblo amado”, donde narra aspectos importantes de esa gran dama que podrían ser de interés previo a la celebración del Día de las Madres.

“Exquisita e inspiradora poetisa. Autora de las letras del Himno a las madres. El canto que llenó de emoción sagrada todos los planteles escolares de la República Dominicana. Su cálido mensaje todavía sirve para inculcar en el corazón de los hijos el respeto y el amor que deben mantener inviolables a sus madres.

Su dimensión espiritual e intelectual la acredita como una de las figuras señeras, que ha trillado con esmero el cultivo de las letras y el valor ético y social de la persona humana.

María de los Ángeles Trinidad Moya de Vásquez (cariñosamente Doña Trina), según fuentes periodísticas, nació en Licey el 14 de enero de 1863. 





Doña Trina fue una mujer de refinado talento y grandes inquietudes morales a favor de la educación. Durante el pasado siglo fue fuente de inspiración para la mujer dominicana. Junto a otras notables damas, fundó en 1904 el Club de Damas de Moca y el Club de Damas de Santiago.

Es autora de varios poemas. Escribió en prosa los libros ‘Añoranzas’ y ‘Patria y hogar’, este último con prólogo del destacado poeta dominicano Fabio Fiallo. Sus poemas y escritos dispersos aparecen con los seudónimos de T. Colombina y Ángela.

Sin embargo, la obra que ha inmortalizado a la notable escritora es ‘Himno a las madres’, hermosa composición destinada a honrar las madres, que con tanto amor cantamos los dominicanos.

Este himno fue presentado por primera vez por un coro de voces en la Iglesia del ex convento Dominico el 30 de mayo de 1926, en la ciudad de Santo Domingo, con música del sacerdote y poeta Manuel de Jesús González.

Vivió el dolor de los mortales, aquejada de cáncer en la garganta fue atendida por diferentes médicos dominicanos, pero finalmente viajó a chequearse a Puerto Rico, donde murió el 25 de febrero de 1941. Sus restos reposan en la Iglesia de Tamboril por mucho tiempo unidos a los restos de su esposo, el expresidente Horacio Vásquez.
Con alegría y fervor patriótico, seguimos cantando su convocatoria a los moradores del campo y de la ciudad, a los niños, jóvenes y ancianos. 

Su voz y ternura, como una nueva luz de primavera seguirá en la conciencia y en el corazón de Tamboril”. Honor a doña Trina de Moya y felicidades a todas las madres este domingo. Por Pedro Domínguez Brito.



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